No tengo nada que hacer
no tengo nada que dar
no encuentro la magia en mi manera de hablar
no quiero volver nunca más.
Todos podemos perder, todos podemos ganar
entre las sogas del circo y las tijeras del mal
no quiero olvidarme de hablar.
Las pálidas figuras se acercaron hasta mí.
Mi mente tuvo dudas y fingí que no las vi.
Ya no quiero vivir así
repitiendo las agonías del pasado
con los hermanos de mi niñez.
Es muy duro sobrevivir
aunque el tiempo ya nos ha vuelto desconfiados
tenemos algo para decir.
No es la misma canción de 2 por 3
las cosas ya no son como las ves.
viernes, 16 de octubre de 2009
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